A la hora de optar por un coche eléctrico o electrificado, una de las grandes dudas es dónde y cómo realizar la recarga de la batería. Lo ideal es contar con un punto de carga en el garaje propio o comunitario. No obstante, si no se dispone de esta opción, es necesario recurrir a la recarga en la vía pública, especialmente en trayectos largos.
Recargar un coche eléctrico en casa
Antes de instalar un punto de carga en casa, es importante tener en cuenta ciertos aspectos técnicos sobre el suministro eléctrico. Si bien cargar en casa ofrece ventajas en términos de comodidad, limpieza y costes, se deben considerar las especificaciones del sistema eléctrico.
Un coche eléctrico puede recargarse desde un enchufe convencional siempre que cuente con toma de tierra y cumpla con ciertos requisitos técnicos. En viviendas unifamiliares con garaje, es habitual disponer de una toma de 10 amperios con una potencia de 2,3 kW.
Para una carga más eficiente, lo recomendable es contar con un punto de carga específico de al menos 16 amperios y 3,68 kW de potencia. La instalación debe ser realizada por personal cualificado, y su coste oscila entre los 500 y 1.500 €, según la potencia, las medidas de seguridad necesarias y la estructura del edificio.
En el caso de garajes colectivos, es posible instalar un punto de recarga en la plaza de aparcamiento, pero es obligatorio informar por escrito al presidente de la comunidad. Además, puede ser necesario instalar un contador secundario para gestionar el consumo eléctrico.
Cabe destacar que los puntos de recarga rápida, que requieren una potencia de al menos 40 kW, no están diseñados para el uso doméstico debido a su elevado coste. Contratar esta potencia supondría un gasto fijo mensual de unos 140 €, aunque no se utilice.
Dónde cargar un coche eléctrico en la calle
En España, alrededor del 70% de los vehículos se aparcan en la calle por las noches, por lo que muchos usuarios dependen de puntos de carga públicos. Algunas opciones disponibles incluyen:
- Puntos de carga en empresas: Muchas compañías instalan cargadores en sus aparcamientos para empleados, lo que permite cargar el vehículo durante la jornada laboral.
- Cargadores de instituciones públicas: Ayuntamientos y otras entidades ofrecen puntos de carga gratuitos o subvencionados en zonas estratégicas como estaciones de tren, aeropuertos y parkings públicos.
- Recarga en establecimientos: Supermercados, hoteles y restaurantes disponen de cargadores gratuitos o con tarifa reducida para sus clientes.
- Electrolineras: Son estaciones de carga rápida y ultrarrápida, muchas de ellas gestionadas por compañías eléctricas y gasolineras.
Para encontrar puntos de carga, existen aplicaciones y mapas digitales que permiten localizarlos fácilmente, e incluso reservar plaza en algunos casos.

Fuente: revista Motor Mundial
Cómo utilizar un punto de recarga público
El procedimiento varía según el tipo de punto de carga:
- En estacionamientos públicos y parkings, basta con aparcar en la plaza y conectar el cargador al coche, aunque pueden existir límites de tiempo.
- En electrolineras y gasolineras, suele ser necesario utilizar una aplicación móvil para activar el servicio, localizar cargadores cercanos y gestionar pagos.
En cuanto a los cables de conexión, el estándar europeo es el Tipo 2 (Mennekes), que permite cargas de hasta 22 kW en puntos públicos. Para cargas ultrarrápidas, que superan los 50 kW, los puntos suelen incluir los cables adecuados.
Coste de cargar un coche eléctrico en la calle
El precio de la recarga varía según la potencia, la franja horaria y el operador. De forma orientativa:
- Carga estándar (hasta 7,4 kW): entre 0,30 y 0,50 €/kWh.
- Carga rápida (hasta 200 kW): entre 0,45 y 0,65 €/kWh.
Así, recorrer 100 km puede costar entre 6 y 10 € con carga normal, y entre 9 y 13 € con carga ultrarrápida, dependiendo del consumo del coche.
Algunas operadoras y fabricantes de automóviles ofrecen planes de suscripción o descuentos para usuarios recurrentes, permitiendo reducir el coste de carga.
Conducir un coche eléctrico es una apuesta por la sostenibilidad y la innovación, pero también requiere garantías adecuadas. Con el Seguro para Coches Eléctricos e Híbridos Enchufables MAPFRE, cuentas con coberturas diseñadas para proteger tu vehículo eléctrico, como la asistencia en carretera por descarga de batería y que el cable de recarga esta siempre protegido.
Comentarios (0)