Las puertas correderas de los coches se suelen instalar en los asientos traseros para garantizar la comodidad en los movimientos.
El funcionamiento de este tipo de aberturas es muy sencillo: la puerta se desliza por un carril que hay colocado en la parte lateral y de esta forma se puede mover hacia la izquierda o la derecha. Como comentábamos antes, no todos los coches ofrecen este sistema, sino que sobre todo se puede encontrar en aquellos modelos que se utilizan habitualmente para trabajos en los que es necesario cargar y descargar cosas. Asimismo, también es bastante frecuente instalar puertas correderas en los coches que están adaptados para personas con movilidad reducida.
Ventajas de las puertas correderas en los coches
- Las puertas correderas en los coches permiten dejar un gran espacio para cargar y descargar, así como para entrar y salir sobre todo en el caso de las personas minusválidas o de edad avanzada.
- Quienes estén cansados de darle golpes a la puerta cada vez que la abren, este sistema no necesita ningún espacio entre una posible pared o muro y el vehículo, salvo el necesario para salir o entrar sin demasiada dificultad.
- En el caso de tener un niño pequeño, gracias a este funcionamiento de abertura es mucho más fácil instalar y ajustar el sistema de retención infantil, así como colocar al pequeño en el mismo, ya que el espacio para acceder al habitáculo de esta forma es mayor.
- Si las puertas traseras en los coches se combinan con los asientos abatibles, es una manera idónea de cargar y transportar objetos de gran tamaño.
- Al igual que el modelo de puerta convencional, ésta también incluye todos los refuerzos necesarios para proteger a los ocupantes en caso de sufrir un accidente o fundamentalmente un impacto lateral. Por norma general, la base central está fabricada de acero resistente para conferir una mayor seguridad.
- Según el modelo de vehículo, en la actualidad es posible encontrar un mecanismo eléctrico que, con tan solo pulsar un botón, la puerta comienza a moverse.
- Las puertas correderas en los coches nuevos incorporan un mecanismo de seguridad que interrumpe la apertura o el cierre cuando advierte un obstáculo durante el movimiento.
Inconvenientes de este tipo de puertas
El principal problema que los usuarios suelen encontrar en las puertas correderas de los coches es la dificultad para abrir o cerrar debido a que suelen ser excesivamente pesadas por su tamaño. Como consecuencia de ello, lo más probable es que un niño encuentre más dificultades para abrir este tipo de puertas en comparación con otras convencionales.
En general, el sistema resulta bastante incómodo para abrir desde el interior y en la mayoría de las ocasiones es necesario utilizar las dos manos para conseguirlo. Si no se está muy familiarizado con el sistema de abertura, se presentan ciertos problemas porque no es demasiado intuitivo. A esto se suma que con bastante frecuencia es necesario cerrar con insistencia para asegurarse de que la puerta está bien fijada.
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